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"Los talles no me van, tengo 13 años y consigo sólo ropa rosa de nena o cosas para chicas más grandes. No hay ninguna marca con la que me identifique", cuenta Lucía Raimondi. "Me da bronca que una prenda fácil de hacer te salga tan cara", agrega Consuelo Ávila.
Cuando queda un hueco en la industria, lo comienzan a llenar los consumidores, inventando las cosas que no consiguen. ¿Cuántos años tienen normalmente los diseñadores? Casi todas las compañeras de primer año del secundario de Lucía y Consuelo sufrieron el mismo vacío de propuestas. Y siempre estuvieron atraídas por el mundo de la moda. Esto las movilizó para compartir un aula en la Escuela Técnica Raggio, un colegio secundario que, entre otras especialidades, ofrece la de Técnico en Diseño y Producción de Indumentaria. Normalmente ésta es una carrera universitaria, pero aquí son personas mucho más jóvenes. Como es un colegio de educación media, la edad de los estudiantes oscila entre 13 y 20 años.
Es una especialidad bastante nueva, con solamente una década. En sus inicios, su denominación era Técnico en la Industria Textil. Luego fue recibiendo apoyo de industrias y profesionales, hasta que en 1999 se convirtió en la disciplina actual, más orientada al arte y el diseño. Durante los seis años de curso los alumnos aprenden sobre historia de la moda, análisis de tendencia, técnicas de marketing, conceptos de sociología, medio ambiente e informática. Crean y producen su propia ropa: todos los chicos de sexto año recuerdan haber marchado por la pasarela con sus prendas de chapitas de gaseosas, guantes de látex o sachets de leche trenzados, cuando les tocó inspirarse en un elemento reciclable.
Ellos, los chicos de sexto que están a punto de egresar, disienten con el mercado actual y consideran que las grandes marcas se copian de otros países. Según Milena Corona, "hace falta un poco más de creatividad y originalidad". Algunos quieren seguir la carrera de Diseño, pero otros planean cambiar de rubro. Sus gustos van desde el arte dramático hasta la medicina.
El curso de este año tuvo algo de particular: el primer varón en la especialidad. A Lorenzo Encizo le iba mal en su antiguo secundario y decidió cambiarse a éste, porque sus padres trabajan en el rubro textil. "Lo lleva en la sangre", opinan, sonrientes, sus compañeras. Él comenta: "Al principio me sentí incómodo, pero ahora pienso seguir la carrera de Diseño. Quiero hacer ropa deportiva". Quizá les abra el camino a otros.
Habiendo conocido a los alumnos, queda saber acerca de quiénes los educan. El profesor de Taller de Diseño I, Daniel Zakuski, cuenta qué quiere transmitirles: "Quiero que sean conscientes de lo que hacen. Esta industria trae consecuencias como la anorexia, la presión a los talleres de costura, etcétera. Ellos tienen que saber que la moda condiciona, determina si estás dentro o fuera. El diseño puede ser bueno o malo, según para lo que se utilice. Pero entienden que el cuerpo propio es lo que está bien, y los talles, por ejemplo, están mal. La prenda debe ser para uno, uno no debe ser para la prenda". Zakuski, además de profesor, es diseñador y también colabora en organizaciones sociales como la de Milagros Sala, líder de la ONG Tupac Amaru o La Alameda, ONG dedicada a la lucha contra el trabajo esclavo. "Queremos crear un nexo entre diseño y producción, dos áreas que no lograban entenderse entre sí. Un taller de costura no diseña y el diseñador no produce. Ellos, siendo técnicos en diseño y producción, abarcan todo el proceso y logran que las dos áreas se entiendan."
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