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La Universidad Privada de Santa Cruz de la Sierra (UPSA), entidad sin fines de lucro de origen institucional y empresarial, creada por la Cámara de Industria, Comercio, Servicios y Turismo de Santa Cruz (CAINCO), fue inaugurada el 12 de marzo de 1984. Allí se dicta la licenciatura en Diseño y Gestión de la Moda, en ocho semestres y 46 materias. Dirigen la carrera Ingrid Steinbach y Franca Calmotti. Con ellas dialogó Trendxchange.
–Siendo Santa Cruz el centro de la moda en Bolivia, ¿qué rol cumplen los estudiantes de Diseño y Gestión de la moda de la UPSA?
Ingrid Steinbach: –El rol más importante que tienen nuestra egresadas es impulsar el desarrollo del sistema de la moda en Santa Cruz y Bolivia donde, desde hace algunos años, diseñadoras talentosas han elevado la calidad de sus presentaciones en acontecimientos como Bolivia Moda. También existe una prensa atenta a los acontecimientos relacionados con el mundo de la moda, aunque todavía no podemos hablar de prensa especializada. Nuestras alumnas tienen los conocimientos y las actitudes para insertarse en este contexto e impulsar una evolución que permita el desarrollo de colecciones producidas no sólo a medida, sino también en serie, bajo un concepto creativo relacionado con el mercado, y presentadas con una imagen de marca.
–¿Qué espacio se les da en la escena local a los nuevos diseñadores?
Franca Calmotti: –Santa Cruz es una sociedad muy atenta a todo lo que es la moda y las novedades. Los desfiles de fin de año de las alumnas y de las graduadas reciben una gran atención de la prensa tanto escrita como televisiva. Recuerdo el desfile del primer año de la carrera; cuando recién empezamos no tuvimos casi tiempo de invitar a la prensa y sin embargo salimos en directo en el noticiero de la noche del canal de televisión con más audiencia…Y todos los años, en ocasión de los desfiles de la carrera, nuestros alumnos participan de programas televisivos y tienen una atención privilegiada en los periódicos locales. Por otro lado, al haber recibido también una formación en gestión empresarial, se insertan con facilidad en el mercado laboral.
–¿Cómo ves a las nuevas generaciones de diseñadores de Bolivia con respecto al resto de los estudiantes latinoamericanos?
F.C.: –Creo que nuestros diseñadores tienen un gran deseo y necesidad de salir y conocer otras realidades. Es un problema no sólo de los diseñadores, sino general. Santa Cruz ha crecido mucho en todo los ámbitos; sin embargo, la vida cultural y artística sufre todavía limitaciones.
–¿Creés que los diseñadores egresados están ya insertos en el sistema de la moda internacional? (en relación con los intercambios estudiantiles a otros países).
I.S.: –La experiencia de los intercambios estudiantiles ha sido muy proficua, y nuestras alumnas están conectadas con la moda internacional por medio de materias como investigación de tendencias. Sin embargo, por el momento no tenemos experiencia de egresadas que hayan trabajado fuera de Bolivia.
–En un futuro, ¿está pensado enseñar diseño textil? ¿Y producción de modas?
I.S.: –Cuando se definió el plan de estudio de la carrera, hubo una reflexión sobre si se implementarían o no materias relacionadas con diseño y producción textil. Hemos decidido que no porque en Santa Cruz no hay fábricas textiles (son pocas las que hay de importancia en el nivel nacional) y preferimos enfocar la formación del diseñador hacia nuestra realidad, proporcionándole herramientas y conocimientos que pueda aplicar en su medio, haciendo énfasis no sólo en el diseño, sino también en la gestión empresarial. Esto permite que nuestros egresados tengan también un perfil emprendedor, para que sean agentes activos en la futura creación de una empresa de moda y confección.
–¿Qué importancia tiene la impronta nacional en la construcción del perfil del diseñador?
I.S.: –Tiene importancia porque un diseñador necesita conocer a fondo su propia realidad para intervenir en ella, transformarla y mejorarla. Bolivia, con su riqueza natural y cultural, es una gran fuente de inspiración, aunque en la carrera ponemos énfasis en utilizar estos elementos inspiradores de una manera más conceptual que folklórica.
–¿Son la moldería y sastrería los pilares de la carrera?
F.C.: –No diría que son pilares, sino herramientas básicas para entender cómo transformar un concepto en una prenda. No necesariamente nuestros egresados harán directamente los moldes de las prendas que diseñarán, pero sí sabrán cómo se hacen y podrán instruir a su personal.
–Trajes y tradiciones bolivianas, trajes de gala y disfraces, ¿cuál es el fundamento de estas materias dentro de la carrera?
F.C.: –Por la misma razón por la cual en Buenos Aires, por ejemplo, las carreras de moda incluyen materias de vestuario teatral y cinematográfico: es una necesidad del mercado y un área importante de trabajo para los diseñadores. Aquí en Santa Cruz, la vida social es muy activa. Es común que una mujer de clase media se haga confeccionar un promedio de tres a cuatro trajes de gala por año. Por otro lado, el Carnaval es la Fiesta grande de los cruceños, con un notable movimiento económico y, por supuesto, muchísimo trabajo para la diseñadoras que crean y producen los trajes de las reinas de las diferentes comparsas. Además está la enorme riqueza de los trajes tradicionales bolivianos: ¡sería impensable que una carrera de moda en Bolivia la ignore!
–¿Qué ha cambiado en la industria de la moda en el nivel nacional desde que se inauguraron las carreras de Diseño de Modas?
I.S.: –Por el momento ésta es la única carrera de Diseño de Moda de Bolivia… Creo que hay más conciencia de la moda como profesión. Al haberla incluido en una formación universitaria, la gente se ha dado cuenta de que la moda no es sólo costura o belleza, sino también implica investigación, conocimiento, desarrollo de habilidades manuales, pero también conceptuales, capacidad de relacionarse con los medios, con los operadores y artesanos. Otra pequeña contribución de la carrera hacia nuestra sociedad es que tenemos estudiantes de las principales ciudades de Bolivia, que comparten ideas, experiencias, culturas, gustos. Este es el primer paso para la creación de una moda nacional.
–Proyectando hacia el futuro, ¿cómo creés que estos nuevos talentos alterarán la escena local de aquí a 10 años?
F.C.: –Cuando creamos la carrera de Diseño y Gestión de la Moda consideramos las fortalezas y debilidades de nuestro medio. Entre las fortalezas estaba el gran interés para la moda en los niveles local e internacional, así como la creatividad de nuestros diseñadores y la habilidad de la mano de obra. Entre las debilidades estaba la ausencia de un sistema de la moda, entendiendo por eso tanto la cadena productiva de la confección como la articulación de todos los elementos que contribuyen a la comunicación, la imagen y el marketing de la moda. Nuestro objetivo es formar diseñadores que tengan un rol activo en la creación de este sistema de la moda en Santa Cruz y Bolivia. Considero que los nuevos talentos que surgirán de nuestra universidad podrán lograrlo en la próxima década.
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